Lipedema es una patología crónica del metabolismo, que consiste en una inflamación del tejido graso apreciable en las extremidades, especialmente en las piernas (y en ocasiones también en brazos), dejando intactas manos y pies (su apariencia es delgada). La grasa queda distribuida de manera anómala de forma simétrica en piernas y/o brazos.
Las personas afectadas por lipedema en grados intermedios y avanzados, suelen presentar siluetas descompensadas y desproporcionadas en las que las extremidades inferiores son más gruesas que el tronco. La forma característica de esta enfermedad de lipedema es que no existe diferencia entre tobillo, rodilla y muslo de las pacientes que lo padecen.
El lipedema, patología también denominada como «desorden del tejido adiposo» o «lipodistrofia», es una enfermedad que afecta a entre un 12% y un 20% de la población femenina de todo el mundo. Actualmente, no se conoce el origen de la enfermedad ni existe cura, aunque existen diferentes tratamientos para combatirla. Sí se sabe que tiene un gran peso genético y hormonal, es por eso que la edad de aparición o empeoramiento es durante la pubertad, embarazo o menopausia.
Con frecuencia el lipedema es confundido con celulitis, sobrepeso y otras afecciones de menor importancia. Las pacientes con lipedema tienen tendencia a ganar peso sin explicación y gran dificultad para perderlo a pesar del esfuerzo, este tipo de tejido no reacciona ante dietas o ejercicio.
El lipedema es una enfermedad que se clasifica en diferentes grados de afectación, y aunque hoy día ya existen varias clasificaciones, de forma sencilla podríamos describir:
Forma tipo “pera” o cartuchera, con piel lisa y uniforme, puede tener alguna textura tipo piel de naranja al pinzarla, palpándose el tejido subcutáneo espeso pero blando. Puede haber alguna irregularidad en cara interna de muslos y rodillas.
Cartuchera evidente, con superficie cutánea con nódulos de diferentes tamaños tipo acolchado, se conoce como “síndrome del edredón”. El tejido subcutáneo aún es blando aunque más espeso. Suelen aparecer importantes acúmulos de grasa en la parte trasera de la rodilla.
El tejido subcutáneo ya es duro, hay gruesos rodetes de grasa deformes en la cara interna de muslos y rodillas, frecuentemente por heridas de frotamiento o roce, también a veces rodetes o colgajos que caen sobre los tobillos, posición en X de las piernas por deformación postural de las articulaciones.
O lipolinfedema. Ahora el acúmulo tan notable causa obstrucción de los vasos linfáticos y linfedema.